Declaración de la Primera Paz Mundial

Nosotros, la gente del planeta Tierra, quienes hemos escogido seguir el calendario de Trece Lunas/28días, como la base de una nueva soberanía y de una nueva comunidad de paz y armonía con toda la vida en la Tierra, en rechazo al viejo calendario y sus instituciones que nos roban poder, declaramos el comienzo de la Primera Paz Mundial.

El propósito de la Primera Paz Mundial, 2004-2012, es el declarar a la Tierra como una zona universal de cese de fuego, asegurando así el tiempo para un reordenamiento comprensivo de las prioridades humanas, con el fín de sostener y promover toda la vida como una sola unidad en la Tierra. Para alcanzar esta meta, declaramos solemnemente y establecemos nuestra soberanía en el Nuevo Tiempo de perfecta armonía y al hacer esto, dejaremos de estar supeditados a las instituciones y demás del viejo tiempo y de su calendario. A cambio, nos dedicamos solemnemente a un nuevo comienzo, con nuevas formas creativas de resolver nuestros problemas. La Guerra ya no es de ninguna manera una forma viable de resolución de conflictos y en su lugar, llamamos a un desarmamento universal, acompañado por una reorganización de la sociedad humana que esté de acuerdo a una paz constructiva y armonía reflejada en el nuevo calendario de Trece Lunas/28 días.

Al hacer esta declaración de la Primera Paz Mundial, hacemos un llamado a todas las asociaciones humanitarias existentes a que se nos unan en la creación de una Nueva Asamblea de la Tierra, que antes que nada, asistirá en hacer el cambio hacia el nuevo calendario y hacia el nuevo tiempo entre las gentes de la Tierra. Simultaneamente, la Nueva Asamblea de la Tierra hará un llamado a todos los representantes de los pueblos a que se unan en el establecimiento de las nuevas prioridades y para prepararnos para un nuevo entendimiento universal del tiempo como la base de una nueva Civilización Global.

Nosotros, los que optamos por esta aventura heróica, lo hacemos después de haber visto y experimentado el cansancio del viejo órden incrustado en un calendario cuyo tiempo dejó de servir a los propósitos de la evolución universal espiritual y mental. Le pedimos al Creador Supremo que nuestra tarea sea guiada por la Misericordia Divina y que la Compasión é Iluminación caiga sobre aquellos que sostienen esta Declaración. Que tengamos el coraje para disolver todo aquello de lo viejo que promueve la división, dolor y destrucción. Que todos tengamos de manera igual, la sabiduría para conservar aquello que de todas las formas posibles continuará la elevación de las especie humana. Más importante que nada, que tengamos la paciencia y la tolerancia para definir y promover los nuevos modos de vida que estarán de acuerdo con el mantenimiento y evolución de nuestro sistema de apoyo de la Tierra, la biósfera, que impulsará un espíritu de aceptación universal y de tolerancia entre todos los seres humanos.

Comprendemos que si no tomamos estas medidas, iremos en contra de la más grande oportunidad posible al cambiar el tiempo a través del cambio del calendario, y esto significa declarar una paz inmediata, que es la expresión de la voluntad de billones de personas, cuya elección no es la guerra, sino la paz. Que la voz de los pueblos de la Tierra sea escuchada en todas las lenguas, haciendo eco a través de todos los valles de la Tierra, soplado por todos los vientos, a través de los siete mares, hasta las más altas cimas de las montañas: ¡Permitamos que el Nuevo Tiempo de Paz prevalezca, siete veces por las siguientes siete generaciones!

Movimiento Mundial de Paz para el
Cambio al Sincronario de 13 Lunas